Jubilados y pensionados de Celaya toman la iniciativa; gobierno aprueba crear mesa de diálogo para escuchar sus reivindicaciones y buscar soluciones agraviosas.
En Celaya, Guanajuato, un grupo de jubilados y pensionados ha mantenido un plantón pacífico durante más de dos meses en protesta por la falta de pago de aguinaldos, fondos de ahorro y demás prestaciones que consideran fundamentales para su subsistencia. La situación se ha convertido en un tema político caluroso en el municipio, ya que los manifestantes no han visto resultados tangibles después de tantas semanas.
La oficial mayor del Ayuntamiento, Mireya Villagómez Molina, ha confirmado que el gobierno municipal está estudiando la creación de un comité para revisar la situación y encontrar una solución. Según Villagómez Molina, se están analizando diferentes áreas y se espera conformar una mesa de trabajo compuesta por representantes del ejecutivo municipal y los jubilados en protesta.
A pesar de la promesa de acción, muchos de los manifestantes expresaron su desconfianza hacia el gobierno municipal. “No nos creemos que vayan a resolver este problema”, dijo Juan Carlos García, un jubilado que ha estado participando en el plantón desde el principio. “Hasta ahora, no han hecho nada para ayudarnos. Solo hemos visto promesas y palabras”.
La situación se complica aún más porque muchos de los jubilados y pensionados afectados son personas mayores que dependen en gran medida de sus pensiones para sobrevivir. La falta de pago de aguinaldos y fondos de ahorro puede significar la diferencia entre vivir dignamente o pasar por momentos difíciles.
La protesta no ha sido solo un asunto local, sino que también ha generado preocupación en el nivel estatal y nacional. Organizaciones sindicales y activistas sociales han expresado su apoyo a los manifestantes y han llamado al gobierno municipal a tomar medidas efectivas para resolver la situación.
En medio de la tensión política, muchos celayenses se están preguntando qué pasó con el compromiso de respetar los derechos adquiridos por los jubilados y pensionados. “Es un tema de justicia social”, sostiene María del Carmen Hernández, una activista local que ha apoyado a los manifestantes. “No es justo que se les nieguen sus derechos y se les obligue a vivir en la pobreza”.
Mientras tanto, el plantón continúa, y los jubilados y pensionados esperan con ansia un cambio efectivo en su situación. La creación de un comité para revisar la situación puede ser un primer paso hacia una solución, pero muchos celayenses están pidiendo más que solo palabras: desean resultados tangibles que les permitan vivir dignamente y sin la incertidumbre sobre su futuro.
